Akugyaku no Black Maria cap. 9

Shizuru, el médico de la ciudad


[Oh Diosa del Blanco – El Shamash Iste – Heal]

En cuanto Shizuru terminó su conjuro, una débil luz se desbordó de su mano levantada.

Al poder mágico le fue dado el atributo de curación de heridas por el conjuro, y fue liberado de su palma en forma de luz.
La magia que lanzó era la que tenía el menor efecto entre las magias curativas, “Heal”.

Pero aun así, magia de menor grado todavía era magia.
Lesiones que tomarían un mes para sanar naturalmente se curaban en solo varias decenas de segundos.

Especialmente para un talentoso usuario de magia como Shizuru, era capaz de curar fracturas de huesos en diez segundos.
Cuando la luz se dispersó, el pie derecho del primer paciente del día, un hombre de mediana edad, fue completamente curado.

[¡Muchas gracias, doctor Shizuru! Puedo volver a trabajar ahora!]

Saltando sobre el pie que ya estaba completamente curado, el hombre sonrió con alegría mientras inclinaba la cabeza hacia Shizuru.
Era carpintero. Si perdía el uso de su pierna, perdería su vida, y tendría que usar un bastón.

[Quedó bien, así que creo que es incluso más fuerte de lo que era antes. Me alegro de que no fuera nada serio]
[¡De verdad me salvó, doctor! ¡Si no fuera por usted, tendría que ahorcarme!]

Shizuru sabía que no estaba exagerando.

Después de todo en este mundo no había nada parecido a un seguro por lesiones relacionadas con el trabajo.
Una vez que se vuelva incapaz de hacer su trabajo, sus ingresos inevitablemente se volverán cero.
Es otra cosa si la familia tiene ahorros, pero la mayoría de la gente que vive en la capital, donde los precios son altos, no tenían ese tipo de dinero sobrante.
No era una broma, tendría que ahorcarse al final.

[¿Pero está seguro de que aceptará sólo uno de plata como pago? Estoy agradecido pero…]
[No hay necesidad de preocuparse por eso. Si me hubiera convertido en un médico por dinero ya me habría ido a trabajar al palacio]

Después de guardar la moneda de plata en el bolsillo de la bata blanca que llevaba sobre su traje, Shizuru agitó la mano para replicar.

Uno de plata. Estaba haciendo tratamientos que valían varios días de gastos de vida en el mejor de los casos.
Cualquier otro usuario de magia curativa habría pedido varias decenas de plata por curar un hueso roto.
De hecho esa cantidad era realmente el valor normal, lo que significaba que Shizuru era el extraño aquí.

Dicho esto, Shizuru por supuesto tenía sus razones.

Shizuru, que no tenía parientes, no tenía a quién proteger ni dar una mano.
O al menos eso era lo que pensaba, y por eso se esforzaba por promover su nombre a su manera.

El resumen de ello es: red de contactos.
Con un precio tan bajo habría mucha gente viniendo a verlo. Viejos, jóvenes, hombres y mujeres de toda clase de ocupaciones.
Lo que también significa que una amplia gama de información llegaba hacia él. En este momento Shizuru se estaba convirtiendo en uno de los nodos de la red de inteligencia de Black Maria.

Con una cara y un nombre bien conocidos se hizo su lugar en la capital, ampliando sus contactos y profundizando amistades.
Shizuru, que pensaba que no podía vivir solo, no se convirtió en un médico para ganar dinero, sino que lo hizo con el fin de vivir.
Y si la otra parte estaba agradecida también, Shizuru creía que no habría problema.

Para empezar incluso obtener uno de plata por los gastos de lanzar un minuto de magia curativa era un asesinato.

Por último incluso si sólo un paciente venía durante el día, todavía era suficiente para él para comer.

A pesar de que aún era de mañana, Shizuru ya había tratado con cinco pacientes. Mientras se dirigían a casa tomó un descanso haciendo café.

[Phew…]

La gestión de la seguridad era descuidada en comparación con el Japón moderno.
Se podía decir que era de esperarse, porque el mismo nivel de desarrollo estaba por detrás.

Por eso había tantas personas heridas.
Por supuesto ninguna persona se lastimaría voluntariamente. Cualquiera sería cuidadoso.
Pero había muchos trabajadores que hacían trabajos peligrosos, como el carpintero de antes.
Por muy cuidadosos que fueran, ningún humano era perfecto.

No sólo durante el trabajo, sino que en la vida cotidiana había también montañas de peligro.
La gente también se veía involucrada en accidentes como incendios o ser atropellados por carruajes.

La seguridad era mala y la tecnología era antigua.
Aunque Shizuru había perdido gran parte de sus recuerdos del Japón moderno, todavía recordaba claramente que era más pacífico y tecnológicamente más avanzado que aquí.
Honestamente no fue sólo una o dos veces que sintió la diferencia entre esto y su vida anterior.

[Ah]

Mientras recordaba su pasado, su taza de café le fue arrebatada de repente.
Era Ludmila. Puesto que no llegaban nuevos pacientes sólo estaban ellos dos aquí.

[¿Haces eso todos los días? ¿Te gusta mirar amablemente a la gente pobre y usar magia curativa en ellos más barato?]
[No, todos los días no. La magia blanca es débil en Yellowdays, así que dejo cerrado para entonces]

Las semanas de este mundo consistían en ocho días.
Se dividían entre los colores de las ocho magias, cada día amplificando los efectos de su color en particular.

Pero por otro lado, en los días del color que tenía mala afinidad con tu color mágico, los efectos mágicos no podía ser manifestados plenamente.
La magia blanca triunfaba sobre la negra que gobernaba la oscuridad, pero era mala contra el amarillo que gobernaba el rayo.

[No puedes arrojar luz sobre los brillantes relámpagos. Creo que lo mismo va para ti, Ludmila. Tus ojos no funcionan bien en los Reddays, ¿verdad?]
[… Supongo]

Ludmila respondió a regañadientes después de una pausa.
Como persona con confianza en sí misma, no le gustaba reconocer que su poder se debilitaba en ciertos días.

Al encontrarlo desagradable, Ludmila hizo un ligero clic con su lengua.
Poco después el sonido de la campana de la puerta resonó en la clínica.

[Oh, tengo un paciente]
[… no hay nada que hacer encerrada aquí, voy a salir]
[Bien, hazlo. Voy a volver a los cuarteles después de terminar, así que deberías llevar una llave contigo, y por favor cierra cuando te vayas a dormir]
[Bien…]

Ludmila le dio la espalda e hizo un gesto con la mano, saliendo por la puerta trasera.
Como si tomara su lugar, la puerta frontal de la clínica se abrió.

[– Casémonos, doctor Shizuru]

En cuanto Shizuru se giró.
Sus ojos vieron un ramo de varias decenas de rosas.

/Capítulo 9 FIN

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Acerca de Jaimelillo

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3 respuestas a Akugyaku no Black Maria cap. 9

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  2. Shiki dijo:

    Hahaha ese final, gracias por el cap también xd

    Me gusta

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