Akugyaku no Black Maria cap. 24

La chica sin nombre



Junto con la chica, Shizuru se dirigió hacia la clínica en lugar de su destino original, la base del tercer escuadrón.

Naturalmente, no podía traer a un extraño al escondite de un asesino, aunque fuera un niño.

Si lo hacía, podría acabar teniendo que matarla.

Shizuru caminaba lentamente, igualando sus pasos con los de la muchacha, tardando más tiempo que de costumbre, y llegó a la clínica que estaba cerrada por hoy.

La entrada estaba cerrada. Forzó ligeramente los oídos para escuchar los sonidos desde el edificio. Estaba tranquilo; No había señales de personas.

Parece que Ludmila no está.

[Adelante.]

Usando la llave, abrió la puerta de entrada.

Shizuru entró primero y entonces se volvió hacia la chica tambaleante y la invitó a entrar.

[… ah… eh]

[No hay necesidad de ser tímida. Adelante.]

Shizuru una vez más instó a la desconcertada niña a entrar.

La muchacha parecía terriblemente nerviosa, haciendo pequeños ruidos ininteligibles en su garganta, vacilando.

Entonces pasó timidamente por la entrada.

[Curemoste primero. ¿Puedes ir y sentarte allí?

Shizuru puso la caja que contenía los pasteles y las cosas que compró en el camino sobre el escritorio de la sala de tratamiento.

Señaló una silla sin respaldo y sentó a la chica.

[Voy a sanarte, así que quédate quieta por un momento.]

[… un.]

Todavía desconcertada, la muchacha asintió como una bisagra oxidada.

Shizuru hizo una sonrisa tranquilizadora y con suavidad puso su mano sobre su cabeza.

[– O Diosa del Blanco – El Shamas Iste – Heal]

Mientras conjuraba, una débil luz blanca fluía desde la mano de Shizuru.

Bañó el cuerpo de la niña y curó los numerosos arañazos, cortes y moretones.

Vívidamente, como si estuviera pintando con pintura color piel sobre sus heridas, desaparecieron sin dejar rastro de haber estado ahí.

Pequeñas heridas, aunque no parecían mucho a simple vista, todavía dolían.

Más aún si había muchas de ellas una sobre otra.

El dolor se arrastraba por su cuerpo.

Pero cuando todo desapareció por completo en un instante, la niña torció los hombros con sorpresa y abrió los ojos.

[No… no hace daño…?]

[¿Es la primera vez que ves magia? De todos modos, ahora estás bien.]

Ella miró sus manos y pies ahora sin heridas, abriendo y cerrando el puño

Mirando a la niña, Shizuru dijo,

[… el siguiente es un baño. Vamos, pequeña señorita.]

La niña, que no podría ser llamada bonita ni siquiera como un cumplido, sonrió levemente.

Ella asintió, se acercó y fue hacia el baño.

[¿Sabes cómo usar una ducha?]

[Eh… uh, no.]

La muchacha sacudió tímidamente la cabeza como diciendo que ni siquiera había visto una.

Bueno, me lo imaginé, Shizuru sonrió irónicamente otra vez

Luego murmuró, me gustaría que Ludmila estuviera aquí.

[No se puede evitar si no está, supongo… puedo lavarte si no te importa, ¿puedo?] (NT: Sirenas de policía sonando a la distancia…)

[…]

sacude sacude

Ella agitó con la cabeza, esta vez más fuerte que antes.

Está en una edad delicada por lo que podría objetar, o eso pensó, pero no parecía ser el caso.

Shizuru se quitó el abrigo y se adelantó al baño.

Luego se volvió hacia la chica y la impulsó a entrar.

[Vamos a quitarte la ropa, ven aquí.]

[… un.]

Probablemente era la influencia de la curación.

El desconcierto y la agitación de la muchacha disminuyeron poco a poco, y mientras ella todavía se mostraba tímida, asintió humildemente.

Luego se quitó los trapos harapientos que llevaba, que ni siquiera podían llamarse ropa.

Jabón y champú eran artículos bastante caros en este mundo.

Pero en la capital, donde un montón de bienes fluían, podrías encontrar algunos baratos si ponías tu mente en ello.

Shizuru no tenía problemas con dinero para empezar.

El fundamentalmente ahorrativo Shizuru siempre trataría de conseguir bienes un poco más baratos si no fuera demasiado trabajo.

[Auu…]

Una suave espuma blanca cubría el cuerpo de la niña.

Mientras sentía la suave textura, se lavó la cara

[Se siente bien…]

[Bien entonces. No estoy acostumbrado a lavar a niñas como tú, por favor dime si te duele.]

Aunque cepillaba la piel de Lady y algunas veces incluso lavaba a Casca, Shizuru no tenía experiencia lavando niñas.

Pero dicho esto, a través de su natural habilidad, lo hizo muy concienzudamente.

[¿Lavar con agua tibia… y jabón? Lavándome con jabón… primera vez.]

[Es así.]

Sólo personas con cierto nivel de influencia tenían un baño en casa.

Pero la capital tenía baños públicos y no cobraban demasiado por ello.

Así que fue capaz de obtener una pequeña idea de cómo la niña vivía por las palabras que dijo.

[Está caliente…]

Ella se relajó, como si su tensión y nerviosismo fueran despejados junto con el agua mientras soltaba una voz aliviada.

Shizuru le enjabonó el cabello delicadamente para que sus dedos no se atraparan en su pelo. Luego preguntó:

[Eso me recuerda, pequeña señorita, ¿cuál es tu nombre? Nunca pregunté]

[¿Nombre?]

La chica se dio la vuelta.

Sus ojos verdes claros llevaban un brillo más definido del que inicialmente tenían.

[Nombre… nombre… No lo sé. Yo… madre, nunca me llamó por mi nombre]

[… Ya veo]

De lo mal cuidada que estaba, estaba medio seguro de que la chica no tenía padres.

O murieron, o la echaron. Parecía ser lo último, pensó Shizuru por dentro.

No era nada raro. Totalmente no raro en absoluto.

Sin embargo, que los padres ni siquiera dieran a la niña un nombre.

El corazón de Shizuru estaba lleno de melancolía.

[Soy Shizuru. Ahora cierra los ojos, voy a enjuagar]

[¿Shizuru…? Shizuru… kyuu.]

Bañada desde arriba, el barro corrió a lo largo de su cuerpo y se fue por el drenaje.

Rápidamente se cubrió los ojos para que no le entrara en los ojos y en la boca.

Después de salir de la ducha, Shizuru le puso ropa.

No los trapos que estaba usando, por supuesto. Eso no podía llamarse ropa.

Había comprado ropa para niña en el camino de regreso a la clínica después de haber tomado a la niña.

[Sí, te queda bien.]

Pantalones cortos, una camiseta y un par de botas.

Un cambio completo, como si su aparición de hace una hora nunca hubiera sucedido. La chica abrió mucho los ojos y se miró al espejo.

[Estás completamente diferente, muy linda]

[… ah… eh.]

El cumplido de Shizuru hizo que la cara de la chica se calentara, avergonzada y riendo suavemente.

Su rostro se enrojeció instantáneamente, lo notó por el reflejo en el espejo.
Bajó la cabeza y se cubrió la cara con ambas manos.

/Capítulo 24 FIN

Anterior     Lista de capítulos     Siguiente

Acerca de Jaimelillo

Traductor, b-boy, gamer, speedcuber...
Esta entrada fue publicada en Alianza. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s